Trabajo de graduación: Germán Ochoa.

 

 


Universidad Nacional de La Plata.

Facultad de Artes.

Licenciatura en Artes Audiovisuales.

Taller de Tesis.

 

“VHS un análisis sobre la tecnología, la cultura y la censura”.

 

 

 

 

 

 

Germán Ochoa.

DNI: 29460068.

Legajo 61383/5

Correo:arcano614@yahoo.com.ar

 

“Incluso cuando te tomas unas vacaciones

de la tecnología, la tecnología no se

 toma un descanso de ti”. 

Douglas Coupland,

Autor de novela “Generación X”.

 

“Toda censura es peligrosa porque

detiene el desarrollo cultural de un pueblo.”

Mercedes Sosa.

Palabras clave:

- Documentales de montaje.

- Política.

- Consumo.

- Objetivo.

- Subjetivo.

 

 

Síntesis:

El formato VHS tiende  a ser un formato menospreciado, dentro de los múltiples formatos por los que pasó (y pasará) el material audiovisual. Si bien tiene críticas muy válidas en lo que es calidad. Este soporte permitió a toda una generación acceder a un cine que no estaba en las salas, por censura o por razones económicas. Está razón me parece sumamente validante para la realización de un documental. 

A eso debemos sumarle la fascinación por el objeto, las implicancias sociales que tiene validar un objeto antiguo en una realidad como la de este país (un poco más atrás a nivel tecnológico que los países centrales) y el pasado de censura que sufrió el cine. Siendo este punto, tan importante como el VHS.

Desde el punto de vista realizativo, este será un documental con un fuerte anclaje en el material de archivo, las entrevistas y el entorno cercano a quienes participamos. También nos permitiremos usar una cuota de humor, para no caer en la solemnidad con la pecan muchos ejemplos de este género. De una duración de 10 minutos. Como material de unión se utilizará la voz en off.

 

 

Fundamentación:

Para empezar se torna pertinente aclarar que sin lugar a dudas el material de archivo es el elemento fundamental sobre el cual me gustaría centrar el análisis.

Según  lo expresado por muchos pensadores del cine, las obras audiovisuales que se enmarcan dentro de este género y cuyo principal recurso es el archivo audiovisual son llamados documentales de montaje donde la mayor parte del trabajo está basado en la compilación de materiales diversos de segunda mano y su organización o ensamble para encontrar un sentido final.

Si bien esta idea es sumamente pertinente y describe de manera muy precisa como se puede entender un “documental de archivo”, pensar que es solo un trabajo de curaduría sobre materiales de segunda mano que el director encuentra y presenta a los espectadores parece demasiado sencilla. Por tal motivo lo que se intentará demostrar es que dentro de este subgénero el trabajo del director es un poco más complejo que lo que esa definición puede explicar.

Pero para eso empecemos por el principio:

Se considera a  “La caída de los Romanov(*1) y “La Gran Ruta” de  Esther Shub (*2) (Hay información encontrada que no termina de definir cuál de las dos películas se estrenó primero, sin embargo es casi seguro que se hallan estrenado ambas en 1927) como los primeros ejemplos de cine documental realizado a partir de material de archivo. Siendo que el cine como tal se había inventado en 1895 cuesta pensar en cuanto material de archivo existía en la Rusia de los años veinte.  La respuesta es poco. Ambas obras están realizadas con material de los noticieros de la época, material de archivo fílmico familiar donado por personas ajenas a la directora y una compra grande a la compañía Kodak de material filmado por estadounidenses.

Como vemos en este primer ejemplo ya se demuestra que el trabajo de director/curador de material para generar una obra fílmica, es un poco simplista y la realidad es un poco más compleja que eso. Siendo que en este caso se realizó un trabajo casi de arqueología para poder encontrar el material. Mención aparte merece el trabajo realizado por la propia Esther Shub y Ziga Vertov como pioneros en recoger y archivar estos materiales, que de otra manera se habrían perdido de forma irremediable. De alguna manera ambos también fueron archivadores y conservadores del material audiovisual.

 *1 https://www.blogsandocs.com/?p=286

*2 https://eldocumentalistaudiovisual.com/2016/01/25/esther-shub-pionera-de-la-crecion-de-documentales-con-imagenes-de-archivo/

Hacia mediados del siglo veinte, más precisamente en  1955 se estrena “Noche y niebla” (*3) de Alain Resnais un documental que utiliza material de archivo para denunciar los horrores de los campos de concentración de la Alemania nazi. Siendo que para esto se utilizan materiales de archivo fílmico grabado por jerarcas y soldados pertenecientes al propio régimen. En este caso en particular podemos agregar que ese rol de director como presentador o  seleccionador de imagen es en rigor cierta, pero también es cierto que cuando un director elige mostrar algo, se posiciona desde un lugar para dar un mensaje. (*4)

*3 http://carpetashistoria.fahce.unlp.edu.ar/carpeta-2/cine/noche-y-niebla/sobre-el-interes-historico-del-film

*4 https://escribecine.com.mx/debes-ver-documentales-1930-1950/

Como pasa en educación con esos modelos de examen  que supuestamente son más objetivos en su forma de evaluar por ser más asépticos en su forma de construcción y permiten (supuestamente) una mejor y más precisa forma de resolución. El múltiple choise, selección múltiple o multiopción, el paradigma de estos tipos de evaluaciones, que incurren en esa promesa imposible de la objetividad. El documental de montaje puede ser muchas cosas menos un elemento que carece de posición política. Ya que la sola elección del posible material de archivo para editar, pone a los directores a definir una posición política sobre el tema dado. Esto pasa incluso en los documentales con temas que pueden estar lejos de querer tratar una cuestión política pura. Se puede ser más o menos objetivo, más o menos político, pero siempre la elección está dentro del arco ideológico del artista-director.

Entonces analicemos un poco que son la objetividad y la subjetividad:

- Objetivo y subjetivo son palabras que se usan para calificar el modo en que las personas describen la realidad. Es objetivo lo que es relativo al objeto y su realidad. Es subjetivo lo relativo al sujeto que observa y a su modo de percibir la realidad del objeto. (*5)

Según la real academia española la definición de objetividad es:

Principio complementario al de imparcialidad que exige actuar atendiendo a criterios objetivos, es decir, relacionados con el objeto sometido a consideración y nunca con los sujetos interesados ni con el sentir personal de quien actúa.

*5https://dpej.rae.es/lema/objetividad#:~:text=Gral.,sentir%20personal%20de%20quien%20act%C3%BAa.

Por otro lado define a la subjetividad como:

Perteneciente o relativo al modo de pensar o de sentir del sujeto, y no al objeto en sí mismo. (*6)

*6 https://dle.rae.es/subjetivo

La pregunta más allá de estas definiciones deben ser: ¿puede ser el arte objetivo? La primera respuesta que se entiende es que no, ya que depende de un creador y su forma del ver el mundo. Es posible que existan cosas poco menos objetivas que el arte.

Con respecto a la subjetividad pensar que el arte es subjetivo se vuelve más verosímil. Entiendo sobre todo, que el arte audiovisual es también discurso y una posición sobre un tema.

Entonces es el documental de montaje una disciplina objetiva, donde el autor se desplaza de sus creencias y solamente elige imágenes en función de una asepsia casi robótica sobre el tema que intenta mostrar. Creo profundamente que manejarse de esa manera es imposible. Siendo más probable que se elija una posición de mayor o menor subjetividad dependiendo de la finalidad del documental o las preferencias estéticas que quiera buscar.   

Para seguir tratando de pensar el rol del director dentro de un Documental de Montaje podemos citar a Bill Nichols.  Este autor propone definir a todo documental desde tres ángulos: el realizador, el texto y el espectador. 

En primera medida es el autor quien propone una forma de armado de una obra cinematográfica de este tipo. Ese armado de un texto requiere una obvia intervención y selección de material. Por tal motivo esa idea de que un director funciona como un curador sobre el material a presentar es cierta pero, como antes su rol es más importante que eso ya que se ve obligado a pensar en un espectador ideal para su película. A modo de ejemplo si yo elijo hacer un documental sobre la represión en la última dictadura militar y presentarlo en algún país de oriente, es responsabilidad de este explicar detalladamente el contexto, lugar y tiempo donde ocurrió esto. Cuestión que no pasaría si ese documental se presentara solo en Argentina. Donde se entienden muchas de las referencias que se pueden hacer, los lugares que se eligen mostrar, los personajes que intervienen y el contexto donde se desarrolla.  

Por otra parte Carl Plantinga (*7) identifica esta definición indirectamente ofrecida por Nichols como “una institución proteica constituida por textos, una comunidad de profesionales y unas prácticas convencionales, sujetos al cambio histórico” siendo que espectador ideal también es un sujeto histórico y muchos de esos cambios que lleva el devenir temporal pueden modificar la percepción de la obra.

*7 http://revista.cinedocumental.com.ar/tag/carl-plantinga/

Debemos entender que al trabajar un documental de montaje se debe pensar también en el espectador y en la información que a este se le suministra para esperar que el mensaje que se quiere dar con la obra no sea equivocado, de acceso entendible para la mayoría del público (hoy y en años venideros).

Por tal motivo el rol del director también está cruzado por su rol de agente dador de información, veracidad  y honestidad intelectual a la hora de presentar la información de manera completa. Siendo que si bien podemos ser más o menos subjetivos la forma de elegir y poner esa información debe ser desplazándonos un poco de nuestros propios preconceptos.

 Entonces centremos el análisis en nuestro corto.

Lo primero que es importante señalar es que este trabajo no es en su totalidad un documental de montaje. De hecho solo una parte del documental entra dentro esta definición. Partes como el VHS monolítico, los videos club que todavía existen, los bares temáticos; son de producción propia. Se puede pensar en la búsqueda de material de archivo como el elemento que nos acerca a este sub género. Este trabajo que se basa en la búsqueda de información en internet fue planteado desde la idea de que seguro tendríamos mucha información sobre el dispositivo VHS y para sorpresa de quienes investigamos esto no fue así, de hecho el trabajo se redujo a búsqueda en sitios muy especializados (Raro VHS, Las retro aventuras). Luego del cierre de las empresas emblemáticas de distribución de videos como AVH o LKtel, lo único disponible, por los menos en la red, es el material subido por seguidores del soporte mediante un trabajo de digitalización hecho desde y con el único propósito de valorar esta forma de consumir audiovisuales.

Por otro lado estuvo el otro gran tema del documental que es la censura, siendo que este tema tiene una connotación mucho más importante que la propia cultura VHS. Se trata de establecer el modo en como la última dictadura vetaba y controlaba el material audiovisual. También se da cuenta como durante los años noventa esta impugnación de lo que se podía ver o no, se enmascaraba en cuestiones económicas, siendo una cuestión más interna dentro de los grandes canales que una desaprobación por parte de estratos políticos.

Digamos que “La cultura VHS”, su relación con el modo de consumo y la censura son los dos o tres ejes por los que se mueve el armado del documental. Para los dos primeros elegimos hacer foco en el humor pensando en la manera de presentar el objeto casete casi como un elemento místico, a la video casetera como un componente extraño y de alta tecnología. En cuanto al modo de cómo mostrar el video club, elegimos hacer énfasis en las reglas y modos de funcionamiento que tenía este lugar. Exaltando cuestiones burocráticas propias de su organización interna que ahora pueden parecernos ridículas, pero como pasa con todas las modas, fueron aceptadas por todos y todas sin poner muchas quejas.

 

Conclusión:

Para finalizar este análisis se pueden enumerar algunas cuestiones claves.

En un primer acercamiento queda claro que la base del corto es el documental de montaje. Siendo esta la razón por la cual se realizó un análisis histórico de este subgénero, como se puede entender después de ello, el trabajo del director de estas obras es algo bastante más complejo que juntar y encontrar imágenes acordes para su realización. Esto es más claro si se quiere tener una posición política sobre la censura. Pensando en el fragmento del discurso de apertura del presidente Alfonsín, se pueden entender dos cosas:

Que se buscó resaltar ese momento histórico haciendo hincapié en el discurso que habla sobre el fin del tutelaje cultural como justificación de la censura. O qué se trata de una valorización de la figura histórica de ex presidente. Quienes crean esto último comenten un error. Este corto si bien es político tiene un sentido por fuera de lo partidario. Lo que se intenta destacar son las posibilidades y libertades que nos permite el vivir en un proceso democrático al cual le podemos señalar muchos errores (inclusive actos de censura). Pero entre una democracia con falencias o una dictadura militar siempre será mejor lo primero y tenemos la esperanza de que esto quede claro dentro del corto.

Otro elemento de lectura política que se puede señalar y que aleja este trabajo de la idea aséptica del documental de montaje. Es la posición que se toma con respecto  a la sociedad de consumo  y la obsolescencia que proponen los formatos. En tiempos donde la fecha de vencimiento de los elementos tecnológicos es casa vez más corta, revalorizar ciertos objetos puede ser un poco revolucionario.  Señalando inclusive las muchas fallas de funcionamiento que proponían estos elementos, el casi endiosamiento que proponen los coleccionistas o la propia cultura-moda creada a partir del negocio de la venta o alquiler.

Por estas razones y muchas más que no vienen al caso. Este escrito elige hacer referencia a la historicidad  del documental. Muy rara vez el documental está libre de tener posiciones políticas, ser objetivo, o no ser crítico. Pudiendo ser un error la existencia de obras de este tipo.

Una última conclusión (o casi una aclaración) la idea de terminar con una secuencia donde se demuestra que el formato VHS está lejos de desaparecer, encuentra su fundamentación en la idea de mostrar cierta esperanza en el devenir del tiempo y en el accionar de las personas que eligen valorizar elementos por fuera de lo que el mercado elige ofrecer. Nada está perdido mientras que las personas decidan no olvidarlo.

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